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Nuevo estudio destaca la necesidad de directrices internacionales para el uso de bacteriófagos en la cadena alimentaria

La participación ACHIPIA en la elaboración de la investigación reafirma el compromiso de la Agencia con la promoción de soluciones innovadoras para la inocuidad alimentaria, el enfoque de Una Salud (One Health) y la armonización de estándares internacionales que contribuyan a proteger la salud de las personas y facilitar el comercio seguro de alimentos.

Los bacteriófagos, o simplemente fagos, son virus naturales que infectan y eliminan bacterias específicas, sin afectar a las personas, los animales ni otros microorganismos beneficiosos.

Un equipo internacional de investigadores, liderado por la Dra. Dácil Rivera y con la participación de los profesionales de la Agencia Chilena para la Calidad e Inocuidad Alimentaria (ACHIPIA), Víctor Rivera y Lorena Galarce, publicó recientemente un artículo en la revista científica Foods que aborda la necesidad de avanzar hacia una armonización regulatoria internacional para el uso de bacteriófagos en la cadena alimentaria.

El estudio, titulado “Regulatory Harmonization Needs for Farm-to-Fork Bacteriophage Applications in South American Food Systems”, analiza el potencial de los bacteriófagos como una herramienta innovadora para el control de patógenos transmitidos por los alimentos y como una alternativa frente al creciente desafío que representa la resistencia a los antimicrobianos.

La investigación señala que, pese a sus ventajas, la aplicación de bacteriófagos en América del Sur continúa siendo limitada debido a marcos regulatorios complejos y heterogéneos, con criterios de evaluación que difieren entre países. Esta situación genera incertidumbre tanto para los desarrolladores como para los usuarios de estas tecnologías, dificultando su implementación y escalamiento.

En este contexto, los autores destacan la necesidad de desarrollar directrices internacionales basadas en los principios del Codex Alimentarius, que permitan establecer criterios armonizados de seguridad, categorización, trazabilidad y monitoreo. Esto contribuiría a facilitar el uso seguro de los bacteriófagos y a promover su comercio a nivel internacional.

El trabajo cobra especial relevancia para ACHIPIA, institución que actualmente lidera la elaboración de una propuesta de nuevo trabajo para el Codex Alimentarius, orientada al desarrollo de directrices internacionales para la producción y el uso seguro de bacteriófagos en la cadena alimentaria. Esta iniciativa ya cuenta con la aprobación del Comité Nacional del Codex (CNC) y busca fortalecer la cooperación internacional en esta materia.

La participación activa de ACHIPIA en este ámbito reafirma el compromiso de Chile con la promoción de soluciones innovadoras para la inocuidad alimentaria, el enfoque de Una Salud (One Health) y la armonización de estándares internacionales que contribuyan a proteger la salud de las personas y facilitar el comercio seguro de alimentos.

¿Qué son los bacteriófagos?

Los bacteriófagos, o simplemente fagos, son virus naturales que infectan y eliminan bacterias específicas, sin afectar a las personas, los animales ni otros microorganismos beneficiosos. Debido a esta característica, se han convertido en una herramienta prometedora para mejorar la inocuidad alimentaria, ya que pueden utilizarse para controlar bacterias patógenas en distintas etapas de la cadena alimentaria, desde la producción primaria hasta los alimentos listos para el consumo.

Además, los bacteriófagos son considerados una alternativa innovadora frente al problema de la resistencia a los antimicrobianos, uno de los principales desafíos de salud pública a nivel mundial.

Accede al artículo científico: https://www.mdpi.com/2304-8158/15/11/2031

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