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FAO organizó seminario web orientado a la importancia de la inocuidad alimentaria en manejo de desastres naturales

12/05/26.- ACHIPIA, en alianza con el Departamento de Nutrición y Alimentos del Ministerio de Salud, participó y presentó en la actividad internacional la emergencia hidrometeorológica que tuvo en Chile la Región de Atacama en marzo de 2015.

El l7 de mayo pasado, ACHIPIA participó en el seminario web “Inocuidad Alimentaria durante los desastres naturales: Aprendiendo de las experiencias de los países”, organizado por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).

Víctor Rivera, Coordinador de Asuntos Internacionales y Regulatorios de ACHIPIA (al medio, a la izquierda) durante su participación en el seminario web de FAO.

Durante el encuentro se analizó el impacto que los desastres naturales pueden tener en la inocuidad de los alimentos y en la salud pública. En los últimos 30 años, estos eventos han generado pérdidas agrícolas estimadas en 3 billones de dólares a nivel mundial, además de contribuir a brotes relevantes de enfermedades transmitidas por alimentos y agua. Un ejemplo fue el Terremoto de Haití de 2010, que posteriormente derivó en un brote de cólera que provocó más de 10.000 muertes.

El conversatorio se realizó como antesala al Día Mundial de la Inocuidad Alimentaria 2026, que se conmemorará en junio bajo el lema “De la carga a las soluciones: alimentos seguros en todas partes”. La instancia permitió relevar la importancia de fortalecer la preparación y la capacidad de respuesta frente a emergencias, con el objetivo de transformar los desafíos que generan los desastres en oportunidades para construir sistemas alimentarios más sólidos y resilientes.

En la actividad participaron expertos técnicos de Filipinas, Seychelles, Turquía y Chile, quienes compartieron experiencias en la gestión de emergencias y desastres naturales. Las exposiciones abordaron temas clave como la coordinación interinstitucional, los protocolos de inspección y evaluación de alimentos, la gestión y eliminación de productos contaminados o dañados, la seguridad y saneamiento del agua y la comunicación de riesgos hacia la población.

En representación de Chile, Víctor Rivera, coordinador del Área de Asuntos Internacionales y Regulatorios de ACHIPIA, presentó, en alianza con el Departamento de Nutrición y Alimentos del Ministerio de Salud de Chile, la experiencia del país frente a la emergencia hidrometeorológica que afectó a la Región de Atacama en marzo de 2015.

La emergencia hidrometeorológica de la Región de Atacama de Chile, fue considerada el mayor desastre pluviométrico registrado en el último tiempo en la zona.

Este evento fue considerado el mayor desastre pluviométrico registrado en la zona en los últimos 80 años, con el desborde de los ríos Copiapó y El Salado la aparición de 17 aluviones simultáneos. La catástrofe dejó cerca de 28.000 personas damnificadas, 24 fallecidos y más de 80 desaparecidos, afectando principalmente a las comunas de Copiapó, Chañaral, Tierra Amarilla y Diego de Almagro, además de la comuna de Taltal, en la Región de Antofagasta.

Durante su exposición, Rivera explicó que tras la emergencia “la interrupción de la cadena de frío, la escasez de agua potable y el colapso del alcantarillado generaron un alto riesgo de enfermedades transmitidas por alimentos y agua”. Frente a este escenario, la Autoridad Sanitaria reforzó la vigilancia mediante inspecciones en albergues, centros de acopio y establecimientos comerciales, junto con análisis de laboratorio de alimentos y agua, incluyendo análisis de metales pesados en suelos, lodos y aguas debido a la actividad minera de la zona.

Asimismo, señaló que debido al colapso de la red pública de agua potable se implementaron sistemas alternativos de abastecimiento mediante camiones aljibe y estanques, además de recomendaciones a la población para potabilizar el agua en los hogares, junto con una campaña comunicacional orientada a promover prácticas seguras en el manejo de agua y alimentos, reforzando también los canales de comunicación como la línea “Salud responde”.

Las medidas implementadas permitieron reducir los riesgos producto de este gran desastre, registrando 11 notificaciones de brotes de Enfermedades Transmitidas por los Alimentos, con un total de 74 casos.

La experiencia chilena evidenció la necesidad e importancia de contar con equipos especializados, protocolos claros y una sólida coordinación intersectorial para responder de manera oportuna y eficaz ante emergencias que puedan afectar la inocuidad alimentaria y la salud pública.

Le invitamos a revisar la página creada por FAO sobre inocuidad alimentaria en desastres naturales:

https://www.fao.org/food-safety/emergencies/food-safety-in-natural-disasters/en

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